Vivimos en un país largo y angosto. Con desierto y tundra. Con playas a tan solo 4 horas de las montañas. Un país en donde puedes amanecer acariciando la nieve en la segunda cima del mundo y por la tarde mirar el ocaso del sol bañándose en el Pacífico tendido en la arena tibia. Y en un país de tantos extremos no ha sido fácil mantenernos unidos. No ha sido fácil definir nuestra identidad. Soy chilena y lo grito con orgullo, pero ¿qué es ser chileno? Una nación con poco mas de 200 años de historia es un recién nacido en la historia de nuestra humanidad. Con el avanzar de generación tras generación vamos construyendo nuestra sociedad, nuestra cultura, nuestra patria. Y así vamos decidiendo generación tras generación que se queda como representación de nuestra identidad y que se desecha como algo que intentaba ser identidad pero era demasiado superficial para trascender. Y aquí estoy yo, entre pasiones ardientes de prenderle fuego al mundo y acabar con todo aquello que creo que no no...
Devora cultura.